Las costas
rocosas de Rhode Island es un bello sitio donde comenzar nuestra
historia, ya que se convirtió en el lugar de una de las primeras
desapariciones de buques registrados en la Costa Atlántica, el de la
goleta Seabird, que se dedicaba al transporte de mercancías. Pero
toda historia tiene que tener un principio.
En esos días
la mar estaba inusualmente tranquila, los estibadores, marineros y
gente que se dedicaban al comercio en Newport estaban a sus
quehaceres, cuando vieron aparecer en la lejanía a una goleta, debía
ser el Seabird, ese día se esperaba su llegada. Los espectadores que
presenciaban desde tierra la llegada del barco, se dieron cuenta que
algo raro pasaba, el Seabird navegaba muy cerca de la costa, cerca de
las rocas, sin ninguna explicación aparente, pues era un día de
primavera brillante sin vientos, que hubieran empujado el barco a la
costa.
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Rhode Island |
Todos dieron
por hecho que el barco chocaría sin remedio contra las rocas, y
contra todo pronostico el barco encallo suavemente en un banco de
arena. ¿Cómo podía ser tan torpe la tripulación?. La respuesta
era simple. Cuando llegaron los primeros botes de rescate no fueron
recibidos por ningún miembro de la tripulación. La preocupación
inicial se transformo en angustia cuando las primeras personas
subieron a bordo. No había tripulación. El gran buque estaba
totalmente desprovisto de toda humanidad, era un "barco
fantasma". La única vida a bordo del SeaBird era un perro, un
gato y un loro.
Aunque
el barco estaba totalmente desierto, había agua hirviendo para
preparar café encima de un fogon y la mesa estaba puesta con esmero
para ocho comensales. Había Sesenta dólares en efectivo en el
camarote del capitán, lo que excluye cualquier posibilidad de
piratería, motín o juego sucio.
En
cubierta, un pequeño esquife (bote) estaba asegurado aún en su
lugar, en sus cuñas. A continuación, el olor a humo de tabaco se
olía en los alojamientos de la tripulación, pero por lo demás no
había ni rastro de una sola persona, ni siquiera una vaga idea de
su suerte. A primera vista, ocho personas, habían desaparecido
simplemente en el aire. ¿Qué había pasado? ¿Por qué? ¿Cómo?
Las preguntas eran muchas, pocas las respuestas.
Una
revisión del cuaderno de bitácoras indicó que su capitán era John
Durham, de Middletown, Connecticut. Era un hombre de familia con
fuertes lazos con la Iglesia Metodista. La última entrada en el
diario del capitán indicaba un viaje tranquilo, el avistamiento del
barco Brenton Reef, varias millas mar adentro poco después del
amanecer. Más tarde, la tripulación de un pesquero de langosta
explico que habían intercambiado señales de saludos con el SeaBird
sólo unas pocas horas antes de que encallara en el banco de arena.
El
misterio del Sea Bird se agrandó cuando una tormenta de primavera
azotó la zona de Newport mientras que se discutía la propiedad del
barco fantasma. Cuando el cielo se aclaró finalmente y el mar se
calmó el SeaBird había desaparecido al igual que su carga, para no
ser visto otra vez. A la deriva, el buque navegó por su cuenta en el
olvido aparente. Como una aparición fantasmal que había aparecido
de la nada, el buque misteriosamente desapareció de la vista por
completo. El SeaBird fue el primero de muchos misterios sin resolver
que ocurrieron frente a las costas de América del Norte.
Para saber mas:
Novela de Patrice Gaston
que hizo famosa esta historia.
FUENTE:
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